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Tratado de Pranayama y Fisiología Oculta en la Magia Goética

  • Writer: Cancerius Potanomageia de Tauraset
    Cancerius Potanomageia de Tauraset
  • Jan 27
  • 12 min read

El pranayama es la ciencia de la expansión de la fuerza vital a través del control absoluto del aliento. El término se divide en prana, la energía primordial que sostiene la existencia, y ayama, el acto de extender o liberar esa fuerza de sus limitaciones habituales. No se trata de un simple ejercicio de ventilación mecánica, sino de la manipulación deliberada del mediador elemental entre el cuerpo denso y el espíritu sutil. El aire es el vehículo que transporta la voluntad del mago hacia los centros de poder internos.


El mecanismo operativo del pranayama actúa directamente sobre los nadis, o canales sutiles, y los chakras, los vórtices de energía que rigen diferentes aspectos de la conciencia humana y mágica. Al alterar el ritmo, la profundidad y la retención del aliento, el operador purifica estos senderos internos, permitiendo que la energía circule sin los bloqueos impuestos por la mente profana. Cada fase del ciclo respiratorio: inhalación, retención plena, exhalación y vacío; posee una firma energética que resuena con fuerzas elementales y planetarias específicas.


En el contexto de la goetia, esta disciplina es el fundamento de la fisiología oculta. El dominio del aire permite al mago sintonizar su sistema nervioso para que sea capaz de registrar y sostener frecuencias vibratorias que exceden la percepción ordinaria. El aliento es la llave que abre la bóveda de los centros energéticos, desde el enraizamiento pesado de Muladhara hasta la soberanía absoluta de Sahasrara, transformando al practicante en un receptáculo apto para la presencia de lo invisible.


El objetivo de integrar el aliento en la magia goética es la calibración precisa del operador para sintonizar su frecuencia vibratoria con el rango específico del daemon a invocar. El uso del pranayama permite generar el calor o la estabilidad necesarios para contener manifestaciones de alta intensidad sin riesgo de fragmentación psíquica. Cada técnica de respiración actúa como un sintonizador que alinea la energía vital con la naturaleza del rango daemónico, desde la restricción severa de los caballeros hasta la voluntad solar de los reyes.


La razón de uso reside en el desarrollo de una voluntad capaz de dirigir la fuerza vital hacia objetivos de transformación alquímica y mágica. El control del aliento bajo influencias planetarias específicas, como Saturno para el enraizamiento o Marte para la fuerza enfocada, asegura que el mago no se disperse ante el contacto con lo invisible. Al dominar las fases del aliento, el practicante se convierte en un receptáculo apto para procesar el conocimiento profundo y las virtudes que estas entidades otorgan.


En última instancia, el pranayama dota al operador de una soberanía espiritual absoluta. No se busca simplemente una respuesta externa, sino una transmutación interna donde el aliento sella la autoridad del mago en los planos sutiles. Esta disciplina transforma la invocación de un acto de súplica en un ejercicio de mando y armonía central.


Los usos comunes del pranayama en la praxis goética se manifiestan en la apertura del círculo, donde la respiración establece el perímetro de autoridad, y durante la recitación de los Enns para dotar a la voz de la vibración necesaria. Al finalizar el rito, se emplea para integrar las facultades otorgadas por el espíritu en el cuerpo del mago. Es imperativo seguir una progresión gradual, comenzando siempre por las técnicas de enraizamiento de Muladhara antes de intentar la apertura de los centros superiores.

Se sugiere potenciar el efecto de la respiración mediante el uso de mudras específicos, como el Mukula para la concentración de energía, y gemas correspondientes al chakra zodiacal del daemon, como el ojo de tigre para Manipura o la aventurina verde para Anahata. La incorporación de aceites esenciales en el ambiente, como el sándalo o la sangre de dragón, debe hacerse con precaución, asegurando que la fragancia facilite y no obstruya la profundidad del aliento.


Las advertencias deben ser respetadas con rigor absoluto para evitar el daño físico o el desequilibrio psíquico:


  • Se deben reconocer los límites biológicos propios y evitar forzar las retenciones o Kumbhakas, pues la tensión excesiva en los pulmones o el corazón fragmenta la concentración mágica.

  • El uso de sustancias irritantes o aceites esenciales potentes durante la hiperventilación o respiraciones rápidas como el Vatashrama puede dañar las mucosas o provocar mareos indeseados.

  • La práctica de técnicas de suspensión mental como el Murcha es peligrosa si no se cuenta con un enraizamiento sólido previo, pues la desconexión total de los sentidos sin una base firme puede derivar en una desorientación profunda del operador.

  • Se recomienda extremar la precaución con técnicas de bombeo como el Ashwini-Prana o el Agnisar Kriya, evitando su ejecución si existen condiciones médicas preexistentes en las áreas abdominal o pélvica.


¿Usas Ejercicios de Respiracion en tus Prácticas Goéticas?

  • Regularmente

  • A veces

  • Nunca


El mago que ignora su aliento camina hacia el abismo con los ojos vendados. Todo acto de invocación comienza en la base, donde la columna toca la tierra y el espíritu se ancla en la materia pesada. El primer misterio del aire pertenece a los dominios de Muladhara, el chakra raíz bajo el gobierno de Saturno y los daemonurgoi Semakiel y Mammon. Es aquí donde la naturaleza del rango de los caballeros impone su ley: restricción, deber y la severa vigilancia del umbral.


Para sostener la presencia de entidades como Berith o Flauros, el operador debe dominar el Visamavritti. Se inhala en un tiempo, se retiene el aire en cuatro, se exhala en dos y se mantiene el vacío absoluto en uno. Esta proporción geométrica del aliento impone una estructura saturnina sobre el cuerpo, forzando a la mente a reconocer los límites de su propia resistencia. El vacío tras la exhalación, conocido como Bahir Kumbhaka, es el momento en que el mago se despoja de toda impureza, aplicando los tres cierres o bandhas para sellar la energía en el núcleo del ser.


El descenso continúa hacia el Adham, la respiración diafragmática baja que empuja el aire hacia las profundidades del vientre. Al practicar este enraizamiento, se invoca la estabilidad de Mahazael y Ziminar, asegurando que la psique no se disperse ante el primer contacto con lo invisible. El pulso rítmico del Ashwini-Prana coordina contracciones precisas con la inhalación, bombeando la fuerza vital desde el suelo pélvico hacia los centros superiores, preparando el canal para la expansión que vendrá después.


Una vez establecida la fortaleza de la base, el aliento se desliza hacia el Svadhisthana, el territorio del bajo abdomen regido por Júpiter y el rango de los príncipes. Aquí la ley se expande y el conocimiento profundo comienza a fluir a través de la activación de Ida Nadi. El Chandra Bhedana requiere que el mago inhale exclusivamente por la fosa nasal izquierda, capturando la esencia fría y lunar que gobiernan Sarithaiel y Vassago.


El enfriamiento del sistema se logra mediante el Sitkari, inhalando a través de los dientes cerrados para calmar la sangre y fijar la atención en el centro lunar. Este control de la temperatura interna permite al operador resonar con la frecuencia de Stolas o Seere, quienes exigen una mente clara y un pulso sosegado para revelar las virtudes de las gemas o la rapidez de los caminos. El flujo se vuelve una danza de calma lunar con el Chandra Anuloma, donde cada inhalación izquierda y exhalación derecha fluida limpia los canales de la expansión benevolente y la gracia joviana.


En este estado de perfecta quietud y dominio físico, el mago se convierte en el espejo de la Sephira Chesed. El cuerpo es ahora un bastión de tierra y agua, una estructura capaz de contener la inmensidad del conocimiento goético sin resquebrajarse.


El aliento transmuta su peso en fuego al ascender hacia el Manipura, el plexo solar donde reside la soberanía de Marte bajo la mirada de los daemonurgoi Satanachia y Merihem. Este centro exige una agresividad refinada y una fuerza enfocada para dominar el conflicto interno. El operador inicia el incendio gástrico mediante el Agnisar Kriya, exhalando la totalidad del aire para batir el abdomen rítmicamente en el vacío. Este movimiento visceral invoca la potencia de Agares para dinamizar situaciones estancadas y despertar el calor necesario para la confrontación ritual.


La preparación para el combate espiritual requiere una oxigenación masiva lograda a través del Bhastrika. Serie tras serie, el mago bombea el aire con la rapidez de una forja hasta culminar en el gran Kumbhaka, donde la retención del aliento sella la voluntad marcial. Es en este punto donde se invoca la fuerza discriminante de la Sephira Geburah, separando lo impuro de lo esencial mediante el Surya Bhedana, inhalando por la fosa derecha para activar el Pingala Nadi y el poder solar de daemonurgoi como Sarahiel. El Surya Anuloma complementa esta carga, dirigiendo la exhalación de forma fluida para que la autoridad del mago se manifieste sin fisuras.


Satisfecha la exigencia del fuego, el aire busca la expansión en el Anahata, el centro del pecho regido por Venus y los daemonurgoi Lucifer y Lucifuge-Rofocale. La naturaleza de este rango es la del Duque: cultura, persuasión y una sabiduría aplicada que nace del equilibrio entre opuestos. El mago practica el Plavini, inhalando aire hacia el estómago para alcanzar una levitación interna que permite sostener retenciones prolongadas sin rastro de malestar. Esta técnica otorga la nobleza ritual necesaria para dialogar con entidades de la talla de Gusion o Astaroth, quienes responden a la elegancia del espíritu.


La estabilidad rítmica se establece con el Samavritti, imponiendo una proporción exacta de diez segundos para cada fase del aliento: inhalación, retención plena, exhalación y vacío. Este ritmo venusino armoniza el sistema, permitiendo que la belleza y la cohesión de la Sephira Netzach impregnen la operación. El Dirga expande la consciencia espacial, obligando al aire a recorrer un camino continuo desde el abdomen hasta las clavículas, mientras el Madhyam enfoca la expansión exclusivamente en las costillas, manteniendo el centro inmóvil en una demostración de control absoluto.


El ciclo concluye en el Sahaj, la observación sin juicio del aliento en estado de reposo. En esta presencia natural, el mago integra la armonía afectiva de entidades como Sallos o Gremory, reconociendo que el corazón es el puente entre la fuerza marcial y la expresión sublimada.


El aire asciende hacia el Vishuddha para transformarse en sonido, el centro de la garganta regido por Mercurio y el daemonurgo Mephistopheles. Este es el territorio de los presidentes, donde el intelecto fluido y la destilación de la verdad se manifiestan a través de la palabra articulada. El mago inicia la purificación del canal del habla con el Nadi Shodhana, estableciendo una proporción de uno, cuatro y dos para la inhalación, retención y exhalación. Este equilibrio hemisférico prepara la mente para la logística y la administración de las fuerzas que presiden entidades como Buer o Haagenti.


La expansión del pecho se intensifica mediante el Ujjayi, contrayendo parcialmente la glotis para producir un sonido que resuena desde el corazón. Esta vibración, enfocada bajo la égida de Sehaliel y Saraiel, otorga la autoridad necesaria para comandar las artes y las ciencias. El enfriamiento térmico del Sitali, con la lengua en tubo y una exhalación nasal coordinada con el Uddiyana Bandha, permite que el sistema nervioso se asiente tras la intensidad del fuego previo. Para liberar toda tensión acumulada en el rostro y la garganta antes de la enunciación de los Enns, el operador ejecuta el Simha, proyectando la lengua y fijando la mirada en el entrecejo.


El control segmentado del Viloma, inhalando en pausas rítmicas, otorga la precisión administrativa propia del rango goético mercurial. Al alcanzar la cumbre del aire con el Adhyam, enfocando el aliento en el ápice de los pulmones, el mago despierta una alerta alta necesaria para el trato con la inteligencia de Glasya-Labolas o Malphas. La purificación culmina en el Nadi Shuddhi, donde el flujo entre los canales sutiles se controla mediante el puro poder mental, reflejando la perfección de la Sephira Hod.


Desde la garganta despejada, la conciencia se proyecta hacia el Ajna, el tercer ojo en la frente regido por la Luna y el daemonurgo Leviathan. Aquí, la naturaleza de los marqueses impone su dominio sobre las emociones, los espejismos y la visión interna. El Anuloma Viloma se practica ahora sin mudras manuales, utilizando solo la voluntad para dirigir el flujo vital y limpiar los canales de toda distorsión. La vibración cerebral del Bhramari, cerrando los portales sensoriales a través del Shanmukhi Mudra, sumerge al operador en una frecuencia donde los secretos de Amon o Leraje se vuelven audibles.


El acceso a la profecía exige la suspensión mental del Murcha, llevando la retención al límite con el foco absoluto en el entrecejo hasta que el mundo material se desvanece. Este estado de vacío mental es el fundamento de la Sephira Yesod. La purificación frontal del Kapalabhati, con sus expulsiones rítmicas coordinadas con el punto umbilical, despeja el velo de la percepción para recibir visiones de eventos futuros. A través del Pratiloma y el Shambhavi, el mago fija su mente en la luz etérea de Phahkaiel, transformando el aliento en una herramienta de visión pura capaz de revelar lo oculto tras las sombras de la mortalidad de Bifrons o Kimaris.


El aliento alcanza la cima de la montaña espiritual en el Sahasrara, la corona regida por el Sol y los daemonurgoi Beelzebub y Satanas. Este es el dominio de los reyes, el centro de la soberanía absoluta y la voluntad solar inquebrantable que caracteriza a entidades como Paimon, Asmodeus o Bael. El operador inicia esta fase final con el Udgeeth, proyectando una exhalación larga con el mantra OM para conectar su conciencia con las jerarquías superiores de Serattiel.


La inmersión en la conciencia pura requiere el dominio del Pranav, donde la respiración se vuelve apenas perceptible para enfocarse en el vacío interior. Al practicar el Antar Kumbhaka, el mago realiza una retención máxima tras la inhalación, fijando el foco en el corazón para alcanzar la culminación solar y la armonía central de la Sephira Tiphareth. Esta técnica sella la rubedo áurea, transformando al practicante en el rey iluminado capaz de sostener el poder de Zagan o Beleth.


El estado de gracia absoluta se manifiesta a través del Kevala Kumbhaka, el momento en que el aliento se detiene por sí mismo tras la purificación total. En este estado de no-mente, el mago se desprende de las restricciones del ego para resonar con la matriz oscura y la nigredo saturnina de Binah, bajo la vigilancia del umbral manifestado. La voluntad se vuelve ley y el silencio interior se convierte en la voz del mando espiritual.


La integración final se produce en el Bindu mediante el Bhramari-Mudra, combinando el zumbido vibratorio con el Kechari Mudra para alcanzar el éxtasis sónico. El operador aplica el Shanmukhi para un retiro sensorial completo, presionando suavemente ojos y oídos mientras coordina el aliento sutil. En este aislamiento perfecto, la sinfonía cósmica de Purson o la veracidad de Orobas se revelan sin distorsión alguna.


El ciclo se cierra en la quietud absoluta. El cuerpo, el aliento y la mente se han fundido en un solo punto de conciencia radiante. La gran obra del aire ha concluido, dejando al mago como un conducto purificado para la manifestación de la voluntad divina en los reinos de la materia.




Forma / Técnica

Chakra

Aplicación para experimentados

Método de Ejecución para Iniciados (Avanzado)

Surya Bhedana

Manipura

Estimular el fuego digestivo y el estado de alerta.

Inhala derecha, retén con Mula y Jalandhara Bandha.

Chandra Bhedana

Swadhishthana

Enfriamiento profundo y acceso al subconsciente.

Inhala izquierda, retén en vacío (Bahir Kumbhaka).

Nadi Shodhana

Vishuddhi

Purificación total antes de la meditación profunda.

Proporción 1:4:2 (Inhala:Retén:Exhala).

Anuloma Viloma

Ajna

Preparación para estados de Samadhi.

Ejecución sin mudra manual, solo control mental del flujo.

Ujjayi

Vishuddhi

Control del flujo pránico durante Asanas intensas.

Contracción glótica parcial; foco en el sonido del corazón.

Sitali

Vishuddhi

Control de la sed, el hambre y la fiebre interna.

Lengua en tubo; exhalación nasal con Uddiyana Bandha.

Sitkari

Swadhishthana

Relajación del sistema nervioso simpático.

Inhala por dientes; retención con foco en el centro lunar.

Bhastrika

Manipura

Despertar de Kundalini y limpieza de Granthis.

Serie de 3 rondas de 50; culmina con gran Kumbhaka.

Bhramari

Ajna

Acceso a las ondas cerebrales Gamma/Theta.

Cierre de 6 portales (Shanmukhi Mudra) durante el sonido.

Murcha

Ajna

Trance y expansión de la consciencia.

Retención máxima con foco en Ajña Chakra hasta el límite.

Plavini

Anahata

Digestión de aire; control de la flotabilidad física.

Inhala aire al estómago; retención larga sin malestar.

Kapalabhati

Ajna

Eliminación de toxinas y claridad mental.

120 expulsiones por minuto; foco en el punto umbilical.

Vatashrama

Vishuddhi

Despeje de las vías para retenciones largas.

Uso de dedos para alternar fosas en velocidad alta.

Agnisar Kriya

Manipura

Estimulación del sistema endocrino abdominal.

Exhalación total, retén vacío, bate el abdomen rítmicamente.

Simha

Vishuddhi

Estimulación de la tiroides y expresión.

Lengua fuera; mirada en el entrecejo (Shambhavi Mudra).

Samavritti

Anahata

Coherencia cardíaca y calma absoluta.

Ratio 10:10:10:10 segundos por fase.

Visamavritti

Muladhara

Entrenamiento para situaciones de hipoxia controlada.

Ratio 1:4:2:1 (Inhala, Retén, Exhala, Vacío).

Viloma

Vishuddhi

Aumento de la capacidad vital y consciencia aérea.

Inhalación en 3-5 pausas; exhalación continua.

Pratiloma

Ajna

Fortalecimiento de los músculos respiratorios.

Inhalación con fosa parcialmente obstruida por presión.

Chandra Anuloma

Swadhishthana

Inducción al sueño profundo o estados creativos.

Solo inhalación izquierda; exhalación derecha fluida.

Surya Anuloma

Manipura

Combate la letargia y la depresión.

Solo inhalación derecha; exhalación izquierda fluida.

Udgeeth

Sahasrara

Resonancia con la vibración primordial.

Exhalación larga con mantra OM enfocando el sonido arriba.

Pranav

Sahasrara

Observación de la fuente del pensamiento.

Respiración apenas perceptible; foco en el vacío interior.

Kaki

Vishuddhi

Purificación de la sangre y la piel.

Inhalación por "pico" de labios; mirada en la punta nasal.

Shambhavi

Ajna

Estabilización del Drishti y del Mindset.

Respiración sutil con ojos fijos en el entrecejo.

Shanmukhi

Bindu

Pratyahara (aislamiento de los sentidos).

Presión suave en ojos y oídos coordinada con el aliento.

Bhramari-Mudra

Bindu

Disolución del ego en la vibración.

Combinación de zumbido con Kechari Mudra.

Dirga

Anahata

Integración total del sistema respiratorio.

Inhalación continua: abdomen -> costillas -> clavículas.

Adham

Muladhara

Calma la ansiedad basal.

Respiración exclusivamente diafragmática baja.

Madhyam

Anahata

Mejora la oxigenación de los lóbulos medios.

Expansión lateral de las costillas, abdomen inmóvil.

Adhyam

Vishuddhi

Preparación para la acción inmediata.

Elevación clavicular; enfoque en el ápice de los pulmones.

Mahat Yoga

Muladhara

Máxima eficiencia pránica.

Ejecución fluida de los 3 niveles con Mula Bandha.

Kevala Kumbhaka

Sahasrara

El culmen del Yoga; pausa espontánea.

El aliento se detiene por sí mismo tras purificación.

Sahita Kumbhaka

Ajna

Acumulación de energía para la sanación.

Pausas prolongadas con conciencia del flujo de luz.

Bahir Kumbhaka

Muladhara

Destrucción de bloqueos kármicos bajos.

Retención máxima tras exhalar; aplicación de los 3 Bandhas.

Antar Kumbhaka

Sahasrara

Expansión del cuerpo astral.

Retención máxima tras inhalar; foco en el corazón.

Nadi Shuddhi

Vishuddhi

Limpieza sin esfuerzo físico.

Control puramente mental del flujo entre nadis.

Ashwini-Prana

Muladhara

Ascenso del Prana hacia el cerebro.

Contracciones anales coordinadas con la inhalación.

Khechari

Ajna

Retención de la energía sagrada (Amrita).

Doblar lengua hacia atrás mientras se practica Ujjayi.

Sahaj

Anahata

Integración del Pranayama en la vida cotidiana.

Observación sin juicio del aliento en estado de reposo.


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